VALORES HUMANOS
VALORES HUMANOS: CALMA

DIOS ES AMOR

CONGRESO LATINOAMERICANO DE EDUCACION EN VALORES HUMANOS

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CALMA


"El contento es el cielo, la aflicción es el infierno, la ira es el enemigo, la calma es la armadura, la compasión es el aliado".(1)

La paz o la confusión, la calma o la ansiedad que uno obtiene es el fruto de os pensamientos y acciones de uno. Depende de la propia actitud y del comportamiento con uno mismo y hacia los demás. Son muchos los que adoptan el proceso de meditación para lograr calma y paz internas. Creen que la meditación regular sobre el Nombre la Forma de Dios aquietará las agitaciones de su corazón y abrirá el camino para la realización interna. Pero la meditación no debe vacilar u oscilar entre un ideal y otro. No debe ser reducida a una mera fórmula mecánica de un texto, un programa rígido de respiración alterna, un mirar sin significado la punta de la nariz. Es una disciplina rigurosa de los sentidos, la corriente nerviosa y las alas de la imaginación. Es por esto que se dice que la meditación es el valle de la paz que queda del otro lado de una enorme cadena de montañas con los picos de los seis enemigos del hombre. Estos son la lujuria, la ira, la codicia, el apego, el orgullo, el odio. Tiene uno que trepar la montaña y llegar a la llanura del otro lado. Hay que desgarrar los velos para que la luz pueda brillar en el camino; hay que remover la catarata del ojo para que la verdad pueda ser vista. Maya es el nombre de esta niebla de ignorancia que atormenta a la mente que busca hundirse en las profundidades del Ser.
Esta niebla es la confusa aglomeración de tres cualidades (gunas) que rompen la ecuanimidad primigenia del universo: la blanca (la sátvica); la roja (la rajásica); y la negra (la tamásica); lo no afectado, lo activo y lo inerte, los desapegados, los apasionados y los perezosos. La cortina de maya hecha de estos tres hilos debe ser o bien puesta a un lado o bien desgarrada o levantada, para que la realidad pueda revelarse. El sendero de la devoción (bhaktimarga) la levanta, pues Dios, que la ha bajado, tiene la compasión para levantarla para ustedes. El sendero de la sabiduría (jñanamarga) la hace a un lado, pues se mueve como si ella no existiera realmente, como si fuera una mera ficción de la imaginación. ¡Y desaparece, probando que su argumento es válido!.
Algunas personas niegan la existencia de Dios porque se pierden de su presencia debido a la miopía que los aflige; cuando un diestro cirujano ocular corrige el defecto, pueden fácilmente ver por sí mismos la omnipresente evidencia de su gracia y majestad. La amalgama de los tres gunas o cualidades antes mencionados, cuando se extiende como un impedimento a la clara visión, hace al hombre titubear, sentir que una cosa es ostensiblemente la otra, y esconde la verdad, dándole todos los matices u horrores de la falsedad. La mente es el instrumento interno usado por maya para engañar y confundir. Bajo su influencia, la mente salta de una fantasía a otra y nunca descansa sobre lo que sea en que esté reflexionando. Mantiene a la mente siempre pendiente de los objetos externos; se resiste al viaje hacia adentro del intelecto, al proceso de autoexamen y autodisciplina . Pero una vez que, por medio de la meditación, el hombre tiene éxito, no importa cuán pequeño sea, en liberar su mente del control de maya, el camino está libre para la iluminación final.
La meditación es la disciplina mediante la cual se entrena a la mente en el análisis y la síntesis internos. La meta de la meditación es el Uno en el cual todos los yoes son sintetizados en sus formas más puras. Ese Uno es descrito en el Gita como provisto de ocho atributos: es kavi(conocedor del pasado, presente y futuro); puranam (eterno en su origen), anushasitaram (más allá de las normas); anoraniya (más diminuto que lo más diminuto), sarvasya dhata (en la base de todo); achintyarupa (de forma inexplicable); adityavarna (refulgente) y tamasa parashat (más allá de la oscuridad). Esta es una tarea que puede ser llevada a cabo únicamente por medio de una meditación incesante.
Por otra parte, la meditación y el control de los sentidos deben andar juntos. Los sentidos bloquean el camino hacia la puerta del cielo; no se le debe dar rienda suelta a ninguno de ellos. En la actualidad, algunos propagandistas del yoga diluyen tanto las disciplinas, que predican plena libertad de los sentidos junto con la meditación: temen perder su clientela y sus ingresos si insisten en tareas difíciles. El Yoga es definido como el control de las divagaciones de la mente, ¿cómo pueden entonces practicar yoga si dejan suelta su mente para jugar sus travesuras y trastadas? Descarría al hombre hacia la selva de los deseos y lo hunde en la persecución del placer, llevándolo fuera de sí mismo.
La primera lección del yoga es vencer a la lujuria o deseo (kama). La voluntad debe ser moldeada en un instrumento para la acción beneficiosa y la acción debe servir a la necesidad de ganar la sabiduría que confiere, en un destello, la conciencia de la realidad. La madre no puede moverse por la casa haciendo las tareas diarias de lavar y cocinar mientras el niño está llorando en la cuna; ella debe hacerlo dormir como primera tarea para que pueda atender al trabajo más importante. Así también, deben poner a la mente fuera de acción antes de que puedan viajar al reino que está más allá de la dualidad.
Mantengan el Nombre del Señor siempre radiante en su lengua y en su mente, esto mantendrá las travesuras de la mente bajo control. Cuando la lámpara se mantiene encendida, la oscuridad no se atreve a envolverlos.(2)




(1) Mensajes de Sathya Sai - Vol. VIII - Bhagavan Sri Sathya Sai Baba - Dharwar, 14-5-71 - Pag. 32 -
(3) Mensajes de Sathya Sai - Vol. VII - Bhagavan Sri Sathya Sai Baba - Prashanti Nilayam, 9-6-70 - Pag. 184/187 -

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