VALORES HUMANOS
VALORES HUMANOS: ALEGRÍA

DIOS ES AMOR

CONGRESO LATINOAMERICANO DE EDUCACION EN VALORES HUMANOS

CONGRESO LATINOAMERICANO DE EDUCACION EN  VALORES HUMANOS
DAR CLICK EN LA IMAGEN PARA INSCRIPCIÓN

ALEGRÍA


"Soy espuma de mar surgida de las profundidades de la alegría.
Soy una ola de alegría tratando de bailar en todas las oleadas de alegría, y esforzándome por llegar a ser un océano de alegría.
Que las ondas de mi risa se difundan interminablemente, para hundirse al fin en el seno de la alegría infinita".
(1)

El hombre debe aprender a estar contento con lo que tiene y obtiene y ver todo lo que recibe como un regalo de Dios. Cuando se está satisfecho con lo que se tiene, se puede ser feliz. Cuando se desea más, se tiene descontento y tristeza. En la actualidad, hay muchas personas que no están contentas con lo que tienen y buscan incesantemente más riquezas, posición y poder. Perpetuamente están acosadas por el descontento. Reclaman derechos de todas clases pero no están conscientes de sus responsabilidades. Están siempre consumidas por la pena y los deseos insaciables. El hombre contento es la persona más digna de elogio. ¿Quién es el hombre más rico del mundo? Ciertamente no el millonario ni el billonario, sino el hombre que está completamente satisfecho con lo que tiene. Aquel que está lleno de deseos es el más pobre del mundo. Quien desea realizar lo Divino debe cultivar esta cualidad.(2)
El hombre contento es libre, no depende de otros; la aflicción no lo afecta. Está contento con todo lo que le pasa, bueno o malo, porque está convencido de que sólo debe prevalecer la voluntad del Señor. Su mente está en paz y tranquilidad, siempre está lleno de gozo. La necesidad de alegría es signo de ignorancia. Los que no luchan por lograr las metas de la vida y van por la senda de la desidia, ¿cómo se les puede decir que sean felices pase lo que pase? La alegría es un tesoro que los sabios ganan, no lo pueden ganar los necios que acumulen un deseo tras otro, que construyen un plan tras otro, y que están perpetuamente deseando algo, que se preocupan y encienden su corazón con la avaricia.(3)
En este mundo el hombre logra felicidad de un objeto bello. Si miramos una hermosa flor, se genera la felicidad en nosotros. Habremos de considerar cuidadosamente si esta felicidad es permanente o transitoria. Una linda rosa nos hace sentir muy felices, mas en la noche la rosa se marchitará y para la mañana siguiente sus pétalos se caerán y ya no generará tanta felicidad. De igual manera, cada objeto bello no generará sino una felicidad pasajera en nosotros. Debemos tratar de comprender cuidadosamente en dónde se puede encontrar una felicidad permanente y duradera. Ello se podrá encontrar únicamente en el aspecto del Alma y en el pensamiento en Dios. Podremos lograr una felicidad permanente sólo de cosas que sean permanentes. De cosas que son transitorias nunca podremos lograr una felicidad que sea permanente. Y sólo después de experimentar una felicidad permanente así, lograremos verdadera dicha. No podemos ir en busca de esa dicha en todas partes. Si lo hiciéramos, sería como ir a buscar diamantes en el mercado de pescados, sólo encontraremos pescados, pero no diamantes. Puesto que este mundo es temporal y toda la vida en él es incierta, no podremos encontrar una felicidad permanente en este mundo.
Se dice que todo lo que resulta visible a nuestros ojos no existe en verdad y habrá de desaparecer a su debido tiempo. Aquello que ha de desaparecer irremediablemente no puede conferirnos felicidad. Cuando adquirimos cosas mundanas, logramos una felicidad momentánea, y, cuando nos separamos de ellas, también sentimos pesar. Cuando nos llegan el dinero y las riquezas nos sentimos felices, pero cuando se van, nos sentimos desdichados. Todas estas cosas son de una índole que nos dan felicidad cuando vienen y nos traen pesar cuando se van. Por asociación conseguimos felicidad y por disociación, pesar. Debemos intentar buscar sólo el aspecto Divino del Amor, porque no implica ni asociación ni disociación. Este tipo de Amor Divino no conoce razones. Representa la forma natural de la Divinidad en el hombre. Ello es, en verdad, la real riqueza del hombre. Uno es muy afortunado al conseguir un nacimiento humano, pero por el hecho de llenar tal vida humana con variados deseos materiales, la llenamos de sufrimiento. Si no tuviéramos deseos, no sufriríamos en absoluto y no puede haber alguien que sea más feliz que quien no tenga deseos. Todo este sufrimiento es nuestra propia creación. La preocupación no tiene forma en absoluto. No es más que nuestra propia creación. La forma de la ansiedad es la nada. Nuestros propios deseos son los responsables de nuestro sufrimiento. Deberían mantener a distancia los problemas inútiles y llevar una vida feliz.(4)




(1) Oración de Paramahamsa Yogananda: "Soy una ola de alegría"
(2) Bhagavan Sri Sathya Sai Baba -
(3) Sadhana - El Sendero Interno - Bhagavan Sri Sathya Sai Baba - Pag. 53 -
(4) Lluvias de Verano - Tomo 5 - Bhagavan Sri Sathya Sai Baba - Extractos de Pag. 87/94 -

No hay comentarios:

Publicar un comentario